Trabajo 9 horas sentado y terminaba el día destruido. Lo uso 2 horas a la tarde y llego a la noche con la espalda entera. Se siente firme pero no molesta.
Hace 6 días
Qué vas a notar, semana a semana
Arrancá con 30 minutos por día y subí de a poco. Esto es lo que suele pasar cuando lo incorporás a la rutina.
Te lo ponés y se nota al toque
Los hombros vuelven a su lugar
Apenas ajustás las tiras sentís cómo te lleva los hombros atrás. Arrancá con 30 minutos: es normal que al principio te sorprenda lo derecho que estabas sin darte cuenta.
Ya lo usás sin pensarlo
Aguantás 2 o 3 horas seguidas
El cuerpo se acostumbra y podés subir el tiempo de uso. Muchos empiezan a llevarlo puesto en la oficina o manejando, debajo de la remera, sin que se note.
Empezás a registrar cuándo te encorvás
Te corregís solo, incluso sin tenerlo puesto
Después de varios días con la referencia de cómo se siente estar derecho, el cuerpo empieza a avisarte cuando volvés a caer hacia adelante frente a la compu o el celular.
Es parte de tu día
Terminás la jornada con otra espalda
Con el uso constante, las horas sentado dejan de pesar igual. La postura erguida se vuelve la posición cómoda, no la que te cuesta mantener.